Los peligros de Sobreproteger a nuestros hijos

¿Qué ocurre en el cerebro de nuestros hijos cuando los sobreprotegemos? Todos los padres, en mayor o menor medida, tendemos a resolverle los problemas o las situaciones difíciles a nuestros hijos, a ayudarlos o hacer las cosas por ellos. Por distintos motivos, pero principalmente, porque tenemos miedos a que no sean capaces a afrontar las situaciones con éxito.

“Cualquier ayuda innecesaria es un obstáculo para el desarrollo”

María Montessori decía que nunca debíamos ayudar a un niño que se siente confiando de resolverlo por sí mismo.  Y te voy a explicar porque esto es así.

Cuando nuestros hijos se enfrentan a una situación nueva, difícil y/o desafiante, se activan dos estructuras del cerebro importantísimas.

  • La primera es la Amígdala, que funciona como una alarma en el cerebro de tu hijo, enviándole una señal de peligro a todo su sistema.
  • La segunda estructura que se activa, es la Corteza prefrontal, que se pone en modo activo, cuando tiene que afrontar un reto o una situación difícil. Frente a la necesidad de desarrollar ideas creativas para resolverlo con éxito.
  • En ese momento, en el niño, están conviviendo el MIEDO junto con la VALENTIA. Cuando hacemos las cosas por nuestros hijos, sean ordinarias o extraordinarias, cuando le decimos que lo vamos ayudar, cuando resolvemos el problema por él/ella, quitándole la oportunidad de equivocarse. La corteza prefrontal que debe ser entrenada para afrontar el peligro, se desactiva, se apaga. Y con ella, se apaga un recurso interno poderoso para nuestros hijos, la valentía y la creatividad. Quedando activa la amígdala, el miedo. Enseñándole a nuestro hijo que no es capaz de afrontar el peligro y cuando esté ante una situación difícil o nueva, lo que tiene que sentir es miedo. Ya que no ha entrenado la estructura del cerebro que le va a permitir afrontarlas con éxito.La invitación para ser coach de nuestros hijos, ser un entrenador para la gestión de sus emociones y avanzar hacia la paternidad asertiva, es que le permitas explorar, probar y equivocarse. Algunos de los beneficios que generamos son:
    • Desarrollo de la creatividad
    • Elevamos su autoestima
    • Elevamos su nivel de frustración y tolerancia
    • Creamos oportunidades nuevas de aprendizajes
    • Disminución de estrés infantil y síntomas psicosomáticos
    • Creamos adultos emprendedores, empoderados, apasionados, responsables y exitosos

    Podemos comenzar asignando nuevos desafíos y responsabilidades gradualmente, teniendo en cuanta la edad, el contexto y el objetivo. Algunas tareas cotidianas que fui incorporando con mis hijos son las que te comparto a continuación. Mucha paciencia y serenidad. Y a esos momentos de tensión, disuélvelos con humor, juegos y risas.

     

    Recuerda de llenar esa copa de amor con gratitud, con felicitaciones y reconocimiento. Construir un vínculo positivo y optimista. En uno de mis talleres de Coaching para padres, una mamá me contaba que luego de una jornada de trabajo estresante y bajo mucha presión, se suele desbordar y solo le salen frases de censuras: No llores, No pelees, No contestes así… y que su niña cada día se ponía peor. La reflexión es que muchas veces nuestros hijos prefieren escuchar NO! Antes que no escuchar NADA.  Si con nuestros hijos establecemos relaciones positivas desde pequeños, cuando sean mayores y dejen la casa, sus pies (que es el cerebro emocional y puramente inconsciente) harán pasos largos y con dirección hacia nosotros, porque elegirán pasar tiempo con nosotros. Pero si todas nuestras interacciones son negativas y desde el miedo, cuando sean adultos, sus pies (que es el cerebro emocional puramente inconsciente) harán pasos más cortitos y tenderán a alejarse de nosotros.

     

    Gracias por tu compromiso, hasta la próxima…

     

    Romina P. Gonzalez



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