Cómo el entorno influye en nuestra vida

Recuerdo cuando era adolescente y mi padre me decía, “Si quieres ser águila, no te juntes con gorriones”. Más tarde llegó a mi conocimiento uno de los principios más interesantes que existe, que es el de Paretto, o también denominado “El principio 80/20”

 

Paretto observó a partir de un delicado y minucioso estudio que existe una estrecha relación entre nuestra eficiencia y el tiempo que le dedicamos. Su conclusión fue contundente… “El 80 % de nuestra eficiencia viene del 20 % de nuestras acciones”.

 

Ahora bien, si aplicamos este principio a nuestras relaciones, nos puede llegar a ser extremadamente útil ya que, probablemente, descubramos que el 80 % de las influencias positivas que recibimos en nuestra vida, las hagan el 20 % de las personas con quienes nos vinculamos. Entonces teniendo este conocimiento, podemos empezar a fomentar conscientemente las relaciones con ellos, y en oposición, ir disminuyendo la frecuencia con los que no nos ayudan a crecer como personas.

 

Observa tu entorno y tus relaciones, seguramente no tardarás en comprender lo que aquí te estamos planteando. Habrá personas que te deben estar apoyando en tus proyectos y te exigen, porque ven en ti un gran potencial. Más sin embargo también habrá a tu alrededor personas que te contagian desgano y desinterés. Viven enfatizando que la vida es dura y difícil. Y suelen aconsejar que lo importante es “aferrarse a lo seguro”. Son temerosos, y en el camino por la vida han ido abandonando, uno a uno, todos sus sueños. Viven, trabajan y hacen, las cosas sintiéndose “víctimas de las circunstancias”.  Por ello se suele escuchar de sus labios frases como estas: “Es muy difícil”, “No se puede”, “Que te vas a poner a hacer eso ahora”… “Ya no tenes edad para hacerlo”… “estás loc@ es muy complicado”… etc. Pero a la vez, frecuentemente, se sienten desconformes y se quejan de la vida, critican a los que logran objetivos… “¡¡¡ Mira lo que se compró !!!… ¡¿A cuantos habrá pisado?!… en fin.

 

Lo cierto es que sin darte cuenta, al relacionarte con ellos tú te estás infectando. De hecho, si tomas conciencia, es muy probable que cuando te acercas a esas relaciones también empieces a esgrimir “un cántico psicológico similar”, con quejas, críticas, envidias, etc. proyectándoselas a otras personas. Y a propósito de ésta última, mi padre decía al respecto: “la envidia es el mejor tributo que le puede hacer la mediocridad a la excelencia”.

 

En conclusión, el objetivo es que empieces a volcar más tu mirada hacia ese otro 20% de la gente que te rodea. Observándolas en su accionar y aprendiendo más de ellas. Si lo haces, notarás que tu vida y tus circunstancias comenzarán, poco a poco, a cambiar.

 

Utilizando la sabiduría de mi padre y en forma sintética te diría : “Si quieres ser águila, no te juntes con gorriones”

Juan Carlos Lorenzo

Arquitecto, Psicólogo Social
Master Trainer en PNL & Coach Ontológico

 

 



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