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NO LE HABLES MAL A TUS HIJOS DE TU EX

Es muy común observar en aquellas relaciones rotas como sus padres establecen verdaderas batallas, (inclusive legales), utilizando a sus hijos como auténticos botines de guerra.
 
Recuerdo en cierta oportunidad, liderando un grupo terapéutico, como un papá luego de participar un tiempo prudencial, pudo abrirse emocionalmente al resto y entre lágrimas y dolor, compartir con todos nosotros lo que estaba atravezando.
 
Esta persona cumplía funciones como oficial de policía en la provincia de Córdoba y desde su separación, nos confesó que, jamás pudo volver a ver a su hija, (que en ese momento tenía 4 años). También nos contó que hizo muchos esfuerzos para lograrlo, pero la negativa de su expareja se lo impedía.
 
En una primera instancia, él le advirtió que de proseguir con esa actitud la denunciaría, mas sinembargo la respuesta no se hizo esperar y fue contundente. De hacerlo, ella lo denunciaría por violencia de género, (aunque no fuese cierto). Obviamente que, ante este fenómeno y debido a como están dadas las cosas, el padre tuvo que desistir de su idea. Es importante remarcar que, cuando un miembro de las fuerzas de seguridad es denunciado, automáticamente se lo aparta de sus funciones, hasta tanto no se resuelva la situación. Por lo tanto, esto significaría un perjuicio económico muy grande para él, pero además, se vería imposibilitado de transferirle la correspondiente cuota alimentaria mes a mes, lo que significaría agravar la situación planteada. En consecuencia, trató de nogociar la posibilidad de tener alguna llamada telefónica con su hija, pero también le fue denegado.
 
El tiempo transcurría y se encontraba imposibilitado de llevar adelante cualquier camino razonable. Luego de unos meses y después de tanto insistir, logró convencer a la madre de su hija para que al menos pudiera enviarle algún regalo en las fechas importantes, (cumpleaños, día del niño, reyes, etc.).
 
Todo marchaba en ese sentido, hasta que se enteró, por intermedio de un conocido en común, que su expareja no le entregaba los regalos a su hija. Es así como, discretamente, decidió comprobarlo por sí mismo.
 
Luego de un encuentro para hacerle la correspondiente entrega de la cuota alimentaria acompañada de un regalo para su hija, la ex se retiró y él discretamente la siguió unas pocas cuadras, a una distancia prudencial para que no se dé cuenta. El objetivo era observar como procedía con ese paquete que le había entregado en sus propias manos. Con profundo asombro y dolor, verificó lo que le habían dicho. El reagalo fue arrojado a un cesto de basura urbano. ¡No lo podía creer!… las lágrimas no tardaron en brotar y humedecer sus mejillas.
 
A partir de ese momento tomó una firme decisión… no seguiría insistiendo. Pero en cada fecha importante de su hija, él le estaría comprando el correspondiente regalo y lo guardaría junto con la factura para que se pueda verificar la fecha.
 
Comprendió que ya se daría la posibilidad de reunirse con su hija en un futuro, y ese momento sería oportuno para mostrarle todos los regalos que con el tiempo le fue guardando. Contándole así, que su ausencia no se debió a la falta amor, sino a la imposibilidad de verla por los impedimentos que ponía su propia madre.
 
Trato por un instante, de ponerme en el lugar de esa mujercita, y recrear en mi mente la escena. ¡Por Dios! ¡Que tremendo impacto! ¿Qué crueldad! Se me eriza la piel de tal solo pensarlo.
 
Tomo esta historia de vida como un ejemplo para señalar que pese a todo el dolor que se pueda sentir, los padres jamás deben hablar mal a sus hijos de su otro progenitor, aunque lo mereciera.
 
Esa madre no tiene en cuenta que su hija crecerá, y algún día buscará respuestas por sí misma descubriendo la verdad de los hechos. Pero, por otro lado, hay algo mucho más importante que señalar… tanto la figura materna, como paterna son profundamente significativas para la psiquis de un niño, de manera que, desvalorizarlas o deteriorarlas pueden traer graves consecuencias para el desarrollo de su autoestima y personalidad.
 
Ninguno de nosotros nace sabiendo como desempeñar bien el papel de padre o madre. No existe un manual al respecto. Sin embargo, no es excusa para equivocarse una y otra vez con los hijos. Es justo que como padres nos equivoquemos, pero también es justo, que aprendamos de esas equivocaciones.
 
Algo que siempre ayuda a comprender mejor los hechos, es ponernos en el lugar de nuestros hijos.
Deteriorar la imagen paterna o materna en la mente de un niño, no es solo hacerle daño a tu ex… es hacerle daño a tu propia imagen y a tu hijo.
 
Esa mujer, en su proceder, no tomaba consciencia que su sed de venganza estaría “envenenando” a su propia descendencia.
 
Ahora bien… quizás te preguntes ¿por qué no es correcto hablar mal de los padres si realmente se lo merecen?…
 
Porque al hacerlo, no solo has decidido sembrar sentimientos desagradables en tu propio hijo, (por lo tanto, le estas faltando el respeto como ser humano), sino que además, estas deteriorando un roll muy importante en su psiquis, de manera que, cuando a él o a ella le toque desempeñar dicho roll es muy probable que le termine ocurriendo lo mismo. ¡Si lo aprendió de ti!
 
Pero como si todo lo señalado fuera poco. Tu también estas deteriorando tu imagen frente a él o ella, porque tu hijo no tiene la culpa del hombre o la mujer que has escogido como compañero o compañera. De manera que el hablarle mal de tu ex, estás hablando mal de tí y de tus elecciones.
 
Quieras o no, te guste o no, los hijos se terminarán dando cuenta de lo que realmente ha pasado en casa y serán ellos y no tú, quienes se enfrenten con la otra parte, para encontrar respuestas. En todo caso, permíteles que sean ellos quienes afronten la situación.
 
Recuerda… Por encima de tus intereses y dolor, siempre está primero el bienestar psico-emocional de tus hijos.
 

Juan Carlos Lorenzo
Pisc. Social, Master Trainer en PNL y Coach Ontológico



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