SER – HACER – TENER

Son muchas las personas que en sus explicaciones y argumentos construyen la idea de que primero necesitarían TENER algo, ya sea cosas materiales, cualidades, atributos, etc., para luego poder HACER determinadas cosas y finalmente SER aquello que anhelan.

“Qué lindo sería tener plata para viajar y conocer el mundo”… “Si tuviera más tiempo podría trabajar en lo que me gusta”… etc.

Sin embargo no se dan cuenta que están invirtiendo las cosas y se sostienen en un paradigma que no solo es falso, sino que además, les permite “conseguir” la excusa perfecta para victimizarse.

Soy un convencido que para comprender los grandes misterios de la vida, debemos observar las leyes que a éste lo gobiernan. Había un gran sabio que decía “Así como es arriba es abajo y como es adentro es afuera”. Si queremos comprender como es un átomo, simplemente observemos como funciona el sistema solar, porque en definitiva es un átomo gigante.

Ahora bien, por qué hago mención a esto…

Porque si observamos con criterio lógico, podremos comprender que el “TENER”, no produce el “SER”, sino que precisamente es al revés. Todo es y está en una directa proporción con nuestro Nivel de SER.

El afamado Psiquiatra norteamericano Wayne Dyer, autor de libros como; Tus Zonas Erróneas, El poder de la Intención, entre muchos otros títulos, decía: “La abundancia no es algo que fabricamos, sino algo que aceptamos y con lo que sintonizamos”Esto significa que la prosperidad no se toma, se sintoniza, porque todo es un estado de consciencia. En la vida no tenemos que hacer nada, todo es cuestión de lo que estamos siendo. Con esto quiero decir que si decidimos con anticipación lo que en realidad queremos SER, ello produce automáticamente una acción y un comportamiento, que a su vez, nos lleva a una experiencia.

Todos los estados espirituales y mentales se reproducen a sí mismos en el exterior.

Todo lo que en la vida nos envuelve y rodea, es el reflejo de lo que somos, de manera que,  es exactamente lo que merecemos vivir.

Nuestra existencia se corresponde con un estado de consciencia, la cual puede ir variando conforme vayamos comprendiendo estos conceptos que estamos explicando. A esto lo podemos denominar “Nivel de SER”.

Hay personas que desde que nacen hasta que mueren viven siempre en el mismo Nivel de SER. No cambian y en consecuencia, podemos observar que viven circunstancias en forma cíclica y repetitiva, esbozando de un modo permanente el cántico psicológico acorde a su Nivel de Ser. Por ejemplo, el que poca autocrítica tiene, vivirá proyectando culpas y responsabilidades a los hechos, a las circunstancias, a las personas que lo rodean, a los gobiernos de turno y eso lo llevará a vivir, una y otra vez, circunstancias parecidas en donde solo se modifican los actores. Raro sería que sus interrogantes los proyecte hacia una actitud de protagonista. Por ejemplo preguntarse, ¿Qué tiene que aprender de esto que le está ocurriendo?, ¿Qué puede hacer para minimizar el dolor que le provoca tal o cual situación?, ¿Cómo actuó frente a determinados acontecimientos? y ¿Cómo debería proceder la próxima vez?, ¿Bajo que valores y principios se deben sostener sus próximas decisiones?, etc.   

Algo que me ayudó mucho a comprender esto que hoy estoy afirmando, es imaginarme que soy el director de una orquesta. Siendo esa orquesta el mundo que me rodea. Si la melodía que me acompaña no me agrada, no critico a los “músicos” porque ellos solo respetan y siguen mis movimientos. En consecuencia, dirijo la mirada y mi atención hacia la forma en que muevo la batuta, para luego corregir lo que tenga que corregir.

Es así con todos los aspectos de la vida…

Debemos comprender que nuestro estado de salud se corresponde con nuestro Nivel de SER… que las finanzas y economía, también se corresponden con nuestro Nivel de SER… que nuestro trabajo se corresponde con nuestro Nivel de SER

Un gran filósofo Inglés llamado James Allen en su obra “Como el hombre piensa” dice: “El hombre cree que puede mantener sus pensamientos en secreto, más se equivoca, sus circunstancias lo revelan a si mismo”. Emmanuel Kant, por su parte, en la obra Crítica de la Razón Pura nos dice: “El exterior es la reflexión del interior”. Enseñanzas del antiguo imperio Incas decían: “Saber, saben todos… mírales la vida”… y hasta el mismo Jesús muy contundente respondió ante la inquietud de sus discípulos: “Por sus frutos os daréis cuenta”. Y así podríamos continuar con muchos otros autores.

Entonces, la felicidad no es un objetivo al cual nos tenemos que dirigir, sino que es un sendero filosófico que hay que aprender a transitar. Porque es un estado espiritual que luego va descendiendo como cascada hacia el resto de los planos dimensionales que nos constituyen. (mente, emoción, cuerpo y entorno físico), al igual que todos los demás estados que producen eventos y acontecimientos a nuestro alrededor.

En base a todo lo señalado, podemos afirmar que primero debemos SER eso que anhelamos SER, (compasivos, respetuosos, alegres, felices, etc.), luego, empezar a HACER las cosas desde ese punto de vista. Esto significa que si necesito que me respeten, porque ese es el comportamiento que quiero obtener de los demás para conmigo, entonces, lo primero que debo es SER respetuoso para conmigo y para con los demás.

Ahora bien, para avanzar en este camino, e ir construyendo un círculo virtuoso, podemos empezar preguntándonos ¿Cómo actuaría si fuera tal o cual cosa?, ¿Cómo procedería desde ese nivel de SER?, ¿Qué sentiría al hacerlo de esa manera? Y pronto descubriremos que actuando desde ese nuevo paradigma, estaremos haciendo las cosas de un modo distinto, que luego terminarán proporcionándonos resultados distintos. Lo que nos permitirá TENER aquello que siempre hemos deseado.

Recordemos esto que es muy importante… Los estados espirituales y mentales se reproducen a sí mismos en el exterior.

El rico habla de sus riquezas y el pobre de sus carencias.

El enfermo de sus dolencias y el obeso de sus apetencias.

En consecuencia, todo eso se expande en sus vivencias.

Un gran secreto en todo este proceso, es actuar como si ya tuviéramos en nuestras manos lo que anhelamos, y en consecuencia, lo atraeremos a nuestra vida.

Ahora bien… sentirnos como si ya fuésemos aquello que deseamos SER es una de las más importantes claves, de lo contrario, se perderá el beneficio de la acción.

 

Juan Carlos Lorenzo
Arquitecto, Psicólogo Social
Master Trainer en PNL & Coach Ontológico.

 

Tags:
, ,