La humildad como camino hacia el éxito

Cuenta la historia que en cierta oportunidad el famoso comediante y gran mimo Charles Chaplin pasaba con su coche por un pueblo de los Estados Unidos y vio un cartel en donde se anunciaba un concurso de imitadores de Chaplin. Sorprendido por el hecho, se detuvo y sin pensarlo demasiado se inscribió.

En el mismo se presentaron siete concursantes, y sin darse a conocer como el verdadero Charles Chaplin, él mismo participó del evento. Lo curioso fue que al finalizar quedó en segundo lugar.

Luego de conocer el veredicto del jurado Charles Chaplin fue a felicitar a quien en esa oportunidad resultó el ganador, y le dijo:

– ¡¡¡ LO FELICITO !!!… LO HACE USTED MEJOR QUE EL PROPIO CHARLES CHAPLIN !!!, 
– ¿Usted cree? Le respondió el imitador.
– Si desde luego que si –  le replicó – Observe que hasta el mismo jurado así lo cree.

Finalizada estas palabras se marcho sin jamás darse a conocer.

Sin duda que ésta es la HUMILDAD que distingue a las personas que llegan a ser GRANDES, más sin embargo, en nuestra vida cotidiana con frecuencia nos suele ganar la vanidad, el orgullo, la soberbia… en fin.

Es importante comprender que la llave maestra que nos abre el camino del aprendizaje es la sencillez y la humildad interior. De hecho, la falta de ella es uno de los más importantes obstáculos en el camino del coaching.

Solos no podremos hacer nada. Cualquier sendero que emprendamos, indefectiblemente estaremos necesitando de la ayuda que nos brindan los demás. Entonces, para ello es necesario estar abiertos y receptivos a lo nuevo, a lo novedoso, a lo distinto, ya que ésto nos permitirá salir de la rigidez y hacernos flexibles frente a los cambios que se presenten en nuestra vida cotidiana.

 

Juan Carlos Lorenzo

Arquitecto, Psicólogo Social

Master Trainer en PNL & Coach Ontológico